Hoy les traigo un contenido muy breve para que despejemos dudas. Pertenezco a una de esas profesiones que son un poco nuevas y a veces cuando digo a qué me dedico me miran raro, por lo que me encuentro en ocasiones explicando en que consiste mi trabajo. Pero también muchas veces me llaman para el trabajo equivocado «disfrazado de diseño de interior».
Para jugar un poco con las palabras les explico…lo que NO ES un diseñador de interiores.
NO ES UN DIBUJANTE 3D
Si, por supuesto que sabemos diseñar en 3d, nos hemos capacitado en los programas para poder mostrar lo más real posible una propuesta. Pero ese trabajo que lleva mucho tiempo lo hacemos para presentar nuestros diseños. Si alguien tiene una idea definida, muebles u objetos comprados, instalaciones hechas, etc…no debe llamar al interiorista para que le muestre cómo va a quedar, a menos que esté dispuesto a recibir sugerencias y hacer modificaciones si así lo considerara necesario el profesional.
NO ES UN MANDADERO
Nuevamente si, por supuesto que vamos a hacer compras, pedimos presupuestos y analizamos las diferentes opciones del mercado, pero a la par de un proyecto que estamos llevando a cabo. No es nuestro deber hacer la compra on line o averiguar cuánto cuesta eso que vieron en la vidriera sólo porque conocemos al vendedor o sabemos que empresa es confiable para transportar un mueble. Podemos asesorar, sugerir y aconsejar sobre alguna compra que quiera hacer una persona, pero siempre conociendo el entorno e involucrándonos con el ambiente a intervenir.
NO ES UNA MÁQUINA DE TIRAR IDEAS
Los asesoramientos “de palabra”, sin necesidad de mostrarlo en un plano o una imagen existen, pero eso no quiere decir que el interiorista al minuto de ver un ambiente ya puede dar la solución al problema. Muchas veces se cree que vamos a una casa, nos cuentan cual es la necesidad que tienen y que no nos vamos a ir de ahí sin decirles que hacer. Para dar una buena respuesta es necesario analizar las diferentes posibilidades, y eso se logra muchas veces, en la tranquilidad de un estudio.
NO ES ARQUITECTO NI CONSTRUCTOR
Somos un complemento al trabajo que hace el arquitecto. Nuestra tarea no viene “después” sino que lo ideal es un trabajo en conjunto. Para trabajar en el rubro de la construcción necesitamos empaparnos en conocimientos de arquitectura y albañilería. Desde luego que podemos sugerir y dar nuestra opinión, pero no podemos comprometernos a resolver la tarea de otro cuando eso pone en riesgo la integridad de una construcción.
NO ES JESUCRISTO, NO HACE MILAGROS
Un poco en chiste, un poco en serio, siempre se me viene a la cabeza la frase de la rubia mediática que dijo..”Yo, milagros, no puedo hacer..”. Y es que el proceso de diseño es un proceso creativo, que implica tiempo y horas de trabajo. Lamentablemente la inspiración a veces no llega y nos sentimos trabados por días en un mismo proyecto.
Siempre recomiendo no solicitar al interiorista con el tiempo justo, como dije anteriormente, no somos una máquina y las buenas resoluciones deben pensarse con tranquilidad.
Dicho esto, quiero contarles que no todas son pálidas, y que dentro de nuestro trabajo, cuando tomamos un proyecto y lo encaramos con el debido tiempo que se merece…no hacemos milagros…pero estamos muy cerca.
Tengo una de las profesiones más lindas que puede existir, ayudo a la gente a armonizar, embellecer y hacer funcional su entorno. Todo es más lindo en un hogar ameno, y aunque parezca una labor muy frívola, ver cómo cambia la vida de los clientes con el antes y el después, es una satisfacción hermosa que le da un valor enorme a lo que hacemos.
Es por eso que te animo a que me contactes y me cuentes qué cambio estas necesitando para tus ambientes.
Gracias por leerme.
Ale

